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jueves, 15 de septiembre de 2016

Los repartidores de costo de calefacción no mejoran la calificación energética por sí solos.

Buenos días Dª María y D. Francisco, nuevamente por aquí. ¿En qué les puedo ayudar en esta ocasión?.

Sí, recuerdo que hace unos días me comentaron que iban a vender una vivienda, que el inquilino se les marchaba y que habían decidido venderla en lugar de volver a alquilarla, y por eso querían saber a quién le correspondía pagar el IBI de ese año. ¿Y ahora qué desean saber?.

Que como leen los artículos de mi blog, que les recomendé leer a los propietarios de las Comunidades que administramos, han pedido a un Aparejador/Arquitecto Técnico que les haga un certificado energético de la vivienda, puesto que lo van a necesitar para la venta, y les ha salido una letra F de calificación energética.

Según la información que les dí a su Comunidad, la letra F de calificación energética es la penúltima de la escala que va de la A a la G. Y aunque la calificación F y G es la de la mayoría de edificios construidos antes del año 70, en que no existían normas obligatorias sobre contrucción eficiente y aislamiento, saben que son edificios y viviendas que tienen grandes pérdidas de energía y un mayor gasto de calefacción y aire acondicionado.

Por ello, aunque conocen que, de momento, no es obligatorio instalar repartidores de costo de calefacción más las válvulas con cabezal termostático (los repartidores  solos no reducen las emisiones de CO2, ni ahorran el gasto de calefacción), han pensado proponerle al Presidente de la Comunidad la convocatoria de una Junta Extraordinaria para ver si se aprueba la instalación en el edificio, ahora que no funciona la calefacción y por tanto se puede vaciar la instalación de agua sin parar el servicio. Si se aprueba la propuesta, a lo mejor se mejoraba una letra de calificación energética en todo el edificio y por tanto en su vivienda.

Compruebo que leen Ustedes los artículos que publico en el blog y que están informados. Su propuesta, desde un punto de vista lógico, podría ser interesante, pero existe una incongruencia legal. Verán:

Todos los que intervienen en este proceso, relativo a los repartidores y las válvulas, como son, fabricantes, vendedores, instaladores, mantenimiento y lectores posteriores, manifiestan que con su instalación se ahorra una media del 20% ó 30% - el papel lo admite todo- del gasto de consumo de calefacción y parte de las emisiones de CO2. Incluso la Dirección General de Industria, de palabra y por escrito, aún sabiendo que su instalación no es obligatoria, de momento, recomienda su instalación.

Pero por otro lado el IDAE, a unas preguntas que le hacen sobre si con la implantación de los repartidores de costes y las válvulas se puede obtener la mejora de una letra y además poder acceder a las subvenciones del programa  de ayudas PAREER-CRECE contesta:

"Los repartidores de calor son susceptibles de ayuda si se instalan con otras medidas que mejoren una  letra en la calificación energética. Por si solos no mejoran la calificación energética, porque no computan en los programas, pero es una medida de ahorro y eficiencia energética interesante que se debe promocionar.

Tanto los repartidores como las válvulas, si van asociados a otra medida que mejore la calificación, pueden ser considerados como coste elegible a efectos de financiación (aunque por si mismos no suban la calificación energética)".

Por tanto si se instalan con otras medidas que mejoren una letra, se puede solicitar y recibir las ayudas de la subvención, pero no mejoran nada la calificación energética, porque los programas de calificación energética (CE3X y CE3) no tienen la capacidad de incluir la instalación de esos dispositivos como medida de mejora, y por tanto es como si no existieran.

Dª María me dice Ud. que no sabe que es el IDAE, ni el programa PAREER-CRECE, y mucho menos los programas CE3X y CE3. Tiene Ud. razón y yo he caído en el mismo defecto que me dicen muchos usuarios. Que los técnicos, a veces, hablan con palabras y términos que sólo entienden ellos, o dan por sabido que todo el mundo lo sabe.

Verán: el IDAE, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía es una entidad pública empresarial adscrito al Ministerio de Industria, Energía y Turismo a través de la Secretaría de Estado de Energía. El programa PAREER-CRECE, es un programa de ayudas para la subvención y financiación de actuaciones de eficiencia energética en envolventes, instalaciones térmicas y de iluminación, sustitución de energía convencional por biomasa o energías geotérmicas. Y los programas CE3X Y CE3, son programas informáticos, diseñados por el IDAE, para realizar los certificados de eficiencia energética de los edificios en bloques, viviendas unifamiliares o en bloques y edificios terciarios (industriales, hoteles, docentes, oficinas, etc.). Los certificados emitidos por estos programas y otros dos, son los únicos que los registros de las Comunidades Autónomas admiten a partir de enero de 2016.

Me pregunto si, como nos dicen todos, los repartidores de costes de calefacción y las válvulas con cabezal termostático ahorran de media hasta un 30% del costo de la calefacción (un estudio realizado por la Universidad de Alcalá de Henares indica el 24,90%, que ya es afinar), y eliminan emisiones de CO2, ¿cómo es que los programas oficiales ni siquiera permiten incluirlos como medida de mejora energética?. ¿Ahorran o no ahorran?. Y si ahorran, puede que no mejoren una letra, o sí, pero ahorran algo, porque en caso contrario nos están confundiendo.

Pasa igual, o peor, con la iluminación LED que ahorra energía y el gasto económico. Ahorran pero tampoco computan... en el sector residencial (le llaman así al sector de las viviendas), pero sí computa para el sector industrial. Es decir, que los programas tienen la capacidad de incluirlos...si se programan.

Dª María y D. Francisco, ¿que no lo entiende Ustedes?, yo tampoco. Fíjense lo difícil que lo tenemos, a veces los Administradores de Fincas colegiados, para que se instalen en sus Comunidades, sin ser obligatorios, de momento.

Pero es que además la instalación de los repartidores y las válvulas con cabezal termostático, tienen luego, en la práctica, algunos problemas. Si lo sabremos los Administradores de Fincas colegiados con los pocos que ya hemos instalados en algunas Comunidades.

Por poner sólo un ejemplo. El Gobierno Vasco va a realizar un proyecto en Bilbao, sobre cuatro edificios, con 566 viviendas, durante la temporada de calefacción 2016-2017, para estudiar la reducción del consumo mediante estos aparatos y un plan de gestión de costes de calefacción y agua caliente sanitaria, comparándola con la del 2015-2016. En dichos edificios ya se ha realizado una reforma y acondicionamiento importante de la instalación de calefacción y agua caliente sanitaria, pero sin instalar los repartidores de costes.

Incluso se va a tener en cuenta la incidencia de los propietarios que cierran sus válvulas al marcharse a trabajar a las 8 de la mañana y vuelven a abrirla a las 20 horas, cuando regresan del trabajo. Lo que incide en el consumo menor de su vivienda y un mayor gasto en las viviendas que le rodean . Habrá que seguir el resultado del estudio para tenerlo en cuenta.

Dª María y D. Francisco, si me permiten un consejo, olvídense de lo que parecía una buena idea, porque tendrían que convencer a esa Comunidad suya, para que también cambien la caldera, o mejoren la envolvente del edificio, sólo para que les pudieran dar una subvención, pero no para subir una letra a su vivienda.

Les sigo deseando que vendan pronto la vivienda y a buen precio, ... a pesar de esa letra F que les preocupa.

Buenas tardes, cuídense y quedo a su disposición.

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