¿Se toman medidas de seguridad para evitar un incendio en las obras de rehabilitación?

Los pasados días 15 y 16 de noviembre fui invitado por CEPREVEN a participar en unas jornadas muy interesantes, informativas y formativas,  sobre "La Seguridad contra Incendios en la Rehabilitación de Edificios".

Muchos de los edificios de España, especialmente los edificados antes de 1980, adolecen de un deficiente aislamiento térmico en sus construcciones, por lo que se convierten en las mayores fuentes de consumo de energía a través de pérdidas energéticas que provocan sus fachadas y cubiertas. Es por ello que la rehabilitación de edificios se ha convertido en objeto de deseo para políticos españoles y europeos en general. Si a este "coctel" añadimos los esperados Fondos Europeos, unos a fondo perdido y otros convertidos en préstamos reintegrables, tenemos servido el caldo de cultivo para que mucha gente vea en la rehabilitación de los parques inmobiliarios la solución para relanzar la economía y una probable fuente de trabajo.

Esos motivos son los que están provocando las numerosas propuestas que reciben nuestros administrados, sus Comunidades de Propietarios y nuestro colectivo de Administradores de Fincas colegiados en general, tanto de los estamentos públicos como privados, para que nos animemos a rehabilitar los edificios.

Pero hay un tema, y mi experiencia profesional me lo confirma: que en la rehabilitación de edificios no se suele tener en cuenta, y es el de la "seguridad contra incendios durante la ejecución de las obras de rehabilitación".

Debido a ello, la doble jornada en la que participé me resultó tan interesante. El día 15 se nos presentan tres ponencias: La primera, por D. Alejandro Adán Sanchís (Cottes), sobre: "Normativa: Dificultad de las rehabilitaciones en el marco del CTE"; la segunda, por D. Eduardo Olmos (Consultor PCI), sobre: "Prevención: Trabajos en caliente. Malas prácticas" y la tercera, por D. Antonio Galán (KINGSPAN INSULATION SAU), sobre: "La Rehabilitación de Fachadas". 

1ª Ponencia.-   Normativa: Dificultad de las rehabilitaciones en el marco del CTE:

  • Para justificar que un edificio cumple las exigencias básicas del CTE (Código Técnico del Edificio) se puede optar por:
    • Adoptar soluciones técnicas basadas en los DB (El Documento Básico de Ahorro de Energía (DB-HE) es una normativa de construcción española que pertenece al Código Técnico de la Edificación) y su aplicación en el proyecto, la ejecución o en el mantenimiento y conservación del edificio.
    • Soluciones alternativas, aquellas que se apartan de los DB. El proyectista o el director de la obra, bajo su responsabilidad y con la conformidad del promotor, puede justificar documentalmente que sus prestaciones son, como mínimo, equivalentes si se aplican los DB.
      • Solución alternativa para una Escalera protegida (escalera de trazado continuo desde su inicio hasta su desembarco en planta de salida del edificio, para que en caso de incendio, constituya un recinto suficientemente seguro que permita a los ocupantes permanecer en el mismo durante un determinado tiempo).   Para ello el recinto debe contar con una protección frente al humo y que se puede conseguir mediante una de la soluciones:
        • Ventilación natural mediante ventanas practicables o huecos abiertos al exterior con una superficie como mínimo de 1 m2 en cada planta.
        • Ventilación mediante dos conductos independientes de entrada y salida de aire, solo para ello y con determinadas condiciones.
        • Sistema de presión diferencial conforme a EN 12101-6:2005
      • Instalar rociadores en la entrada de las escaleras.
        • No son eficaces respecto a la visibilidad porque permiten la entrada de humo al interior de la escalera
        • Pero sí son eficaces por impedir el acceso de gases calientes al interior de la escalera 
  • Es interesante aplicar modelos informáticos previos para reproducir sectores de incendios y ver el comportamiento tanto del humo, como el escenario del comportamiento humano (características de los ocupantes, de la ocupación, número, distribución uniforme, fija) y disponibilidad de salidas disponibles).
2ª Ponencia.-   Prevención: Trabajo en caliente. Malas prácticas:

Esta segunda ponencia fue muy interesante, porque son unos de los trabajos más peligrosos que se realizan normalmente sin tomar ningún tipo de medidas de seguridad para prevenir un  posible incendio.

"Trabajo en caliente" se define como el trabajo en que se utiliza calor y/o chispas, siendo los causantes de muchos de los incendios. Eso suele ocurrir cuando se realizan:

  • Trabajos de corte y soldadura
  • Cortes con amoladoras angulares
  • Calentamientos con pistolas de aire caliente 
  • Impermeabilización de cubiertas
  • Operaciones de barnizado de suelos y otros trabajos en caliente.
  • Incluso braseros con llamas para calentarse los operarios en invierno.

¡En alguna de estas circunstancias, si no se toman las medidas adecuadas, se esta corriendo un riesgo de incendio o de explosión. Y ello se produce por diversas maneras, entre otras:

  • Por el contacto directo de algunos materiales almacenados en las obras con las llamas, los sopletes o el arco eléctrico que se están utilizando en algunos trabajos. También por la proyección de partículas  o chispas que se desprenden a unos 1000º C.
  • En el caso de los arcos eléctricos al dejar las puntas de los electrodos que se utilizan, cuando aún están calientes.
  • Por sobrecarga de los conductores eléctricos, contactos defectuosos o fallos de aislamientos.

Además, se pueden producir en los operarios electrocuciones, quemaduras por contacto o proyección de partículas incandescentes, así como riesgos higiénicos debidos a los gases generados o los humos metálicos originados.

Para evitar todo ello, y en algunos países tales como los nórdicos, existen leyes obligatorias a tal fin. Cuando en una obra de rehabilitación se tuvieran que realizar "trabajos en caliente",  debería ser de obligado cumplimiento que existieran:

  • Un responsable de emitir el permiso de efectuar el trabajo, designado por el cliente/promotor de la obra.
  • Un operario con carnet que le habilite para ejecutar el "trabajo en caliente".
  • Un responsable/vigilante/supervisor de incendios que garantice, mediante su control que no se produzca un incendio. Para ello debería estar presente durante el trabajo y cuando finalice para supervisar que ya no existe peligro , como mínimo hasta una hora después.

Existen unas medidas de prevención generales que son fáciles de tener en cuenta y que evitarían muchos sustos y disgustos:

  • Limpiar el suelo y alejar los productos combustibles en un radio de 10 metros alrededor del lugar de trabajo. Si existiera poliestireno expandido en las proximidades la distancia sería de 20 metros.
  • Cubrir o separar los productos inflamables con una manta o pantalla ignífuga.
  • Cuando sea necesario, humedecer las construcciones combustibles y la superficies adyacente. 
  • Asegurarse que se dispone de un equipo de extinción de incendios que esté homologado, operativo y suficiente.
  • Realizar una inspección del área de trabajo una hora después de finalizados estos.
  • Disponer de un seguro que cubra los posibles riesgos.
  • En relación a los equipos de soldadura oxiacetilénica: 
    • Fijar todas las conexiones de las mangueras con abrazaderas.
    • Las mangueras no deben estar expuestas a chispas o partículas caliente que puedan perforarlas.
    • Las mangueras no deben ser expuestas a aceite o grasa. 
    • Limpiar periódicamente las toberas del soplete
  • Existen dos riesgos específicos de los equipos de soldadura oxiacetilénicos que son:
    • Retorno de llama: Produce la explosión de la manguera. Debido a un retorno del flujo de oxigeno hacia la manguera de gas o viceversa provocando una mezcla explosiva en el interior de la manguera.
    • Retorno de llama: Produce la explosión de la botella de acetileno. Se produce cuando la llama retrocede por el interior del soplete incluso a través de la manguera.
Como conclusiones para los "trabajos en caliente", podríamos enumerar algunas:
  • Establecer un procedimiento para la realización de los trabajos en caliente.
  • Disponer de personal cualificado en el manejo de los equipos de trabajo y formado en la medida de prevención de sus riesgos.
  • Establecer un permiso de trabajo que sea autorizado por una persona cualificada.
  • Disponer de un procedimiento de emergencia en caso de siniestro.

3ª Ponencia.-  La Rehabilitación de Fachadas:

Esta ponencia me dejó bastante preocupado porque, al parecer, actualmente no existe suficiente información para poder determinar las causas principales que originan los incendios en las fachada. Y ese tema es uno de los que más se van a tener en cuenta para conseguir una buena eficiencia energética de nuestros edificios.

El ponente realizó un recorrido enumerando los diferentes y numerosos incendios que, desde el año 2012, se han originado en fachadas, tanto en edificios internacionales como nacionales, así como en fachadas ventiladas o sin aislamiento y con víctimas o sin víctimas. 

Del estudio de todos ellos se puede deducir:

  • Los incendios en fachadas son fenómenos complejos y se podrían producir en cualquier tipo de fachadas independientemente de los productos y materiales empleados.
  • Se necesitan mas datos científicos claros y concretos y poderlos estudiar correctamente para no tener que aplicar teorías diversas.
  • Hay que dar cumplimiento a toda la regulación nacional en materia de seguridad contra incendios, fundamentalmente en los edificios en altura.
  • Se deben considerar otros sistemas incluidos en la seguridad contra incendios tales como compartimentaciones, protecciones activas (rociadores, detectores de humos, BIES, etc.) así como otros medios adecuados por los servicios de extinción.

La Regulación nacional para los edificios se basa en el Código Técnico del Edificio, en su apartado CTE DB SI (Seguridad en caso de incendio), y algunos datos a tener en cuenta, serían:

  • Su objetivo, es reducir a límites aceptables el riesgo de que los usuarios de un edificio sufran daños derivados de un incendio de origen accidental, como consecuencia de las características de un proyecto, construcción, uso y mantenimiento.
  • Se limitará el riesgo de propagación del incendio por el exterior, tanto en el edificio como a otros edificios. 
  • Se regulan los sistemas constructivos de fachada hasta 10  y 18 m. de altura o superior a los 18 m. Los sistemas de aislamiento situados en el interior de las cámaras ventiladas hasta 10 m. y superiores a 28 m.
  • En cuanto a las limitaciones del desarrollo de las cámaras ventiladas de fachada, la inclusión de barreras E30 se puede considerar un procedimiento válido para limitar el desarrollo vertical.
  • En las fachadas de altura igual o inferior a 18 m. cuyo arranque inferior sea accesible al público desde la rasante exterior o desde una cubierta, la clase de reacción al fuego, tanto de los sistemas constructivos mencionados en SI-4 como aquellos situados en el interior de cámaras ventiladas en su caso, deben ser al menos B-S3, d 0 hasta una altura de 3,50 m. como mínimo.
Como conclusiones para los incendios en una fachada se deberían tener en cuenta:
  • Los ensayos denominados Euroclases (se estudian en el inicio y desarrollo de un incendio en una habitación  y su enfoque está basado en componentes individuales) no son adecuados para evaluar la propagación de los incendios en fachadas.
  • La Comunidad Europea (CE) está financiando un proyecto para desarrollar un método de ensayo armonizado, pero un ensayo a gran escala (se estudian en una habitación y propagación a través de una abertura afectando al sistema de fachada y su enfoque está basado en un sistema de fachada completo).
  • Un elemento común en muchos de los incendios originados, es el uso de ACM PE como revestimiento.
  • Hay que dar cumplimiento a todos los aspectos recogidos en la normativa nacional sobre incendios, tales como reacción al fuego, compartimentación interior, evacuación, dotaciones de activos, accesibilidad de los bomberos y medios adecuados de extinción.
  • No existe constancia de incendios relevantes de edificios con sistemas de fachadas que hayan superado los ensayos BS8414/BR135. 
Para el día 16 estaban programadas dos ponencias, que por su contenido me interesaban mucho, puesto que nos podrían informar y ayudar a los Administradores de Fincas colegiados a estar más preparados para adoptar precauciones, cuando en nuestras Comunidades de Propietarios aprobaran realizar obra de rehabilitación en sus edificios. 

La primera trataba sobre:"La Reacción al fuego de los materiales", impartida por D. Ramón San Miguel Coca (Dtor. Técnico de PROMAT), y la segunda:"La vulnerabilidad frente al incendio de los edificios en reforma", impartida por D. Francisco Corral Merchán (Area Manager PCI&SEG en ENGIE). Ninguna me defraudó.

1ª Ponencia.- "Reacción al fuego de los materiales":
Aunque a nosotros, como Administradores de Fincas colegiados, no nos corresponde proyectar las medidas de seguridad para prevenir incendios, sí es muy interesante  conocer como reaccionan los materiales que nos van a instalar para poder informar a nuestros administrados y sobre todo que, las Empresas que presupuesten las obras, sepan que tenemos conocimientos del tema y poderles aceptar, rechazar o exigirles algunas medidas a tener en cuenta.

Al estar hablando de obras de rehabilitación es importante que sepamos que la Protección Pasiva juega un papel fundamental, aunque sin olvidarnos de la Protección Activa, para que se escojan los más adecuados a cada intervención y nos los instantes de forma correcta. Teniendo siempre presente que cuando se quiere adaptar un edificio existentes a los requisitos de protección de incendios actuales es muy complejo y a veces de difícil solución.
 
¿En qué consisten esos tipos de protección?:
  • Protección Pasiva: Es el conjunto de materiales y su correcta aplicación con la finalidad de evitar la aparición del incendio, evitar su propagación y favorecer su extinción. ¿Cómo actúan los materiales y sistemas de protección activa?:
    • Proporcionan acabados y elementos que no generan o propagan el fuego (Reacción al fuego)
    • Mantienen la estructura de las instalaciones estables en condiciones de incendio, evitando su colapso (Resistencia al fuego)
    • Se compartimenta en sectores de incendio para limitar la propagación del fuego, o potenciando la compartimentación existente (Resistencia al fuego)
    • Eliminando los humos que el incendio pueda producir (Control de humos)
    • Disminuyendo o evitando el riesgo que presenten las instalaciones (Resistencia al fuego).
      • Reacción al fuego: Es la respuesta o comportamiento al fuego de los materiales y su contribución al desarrollo y propagación de un incendio. Sus factores de reacción son: Combustibilidad, inflamabilidad, velocidad de propagación, liberación de calor y humo, opacidad de humos y caída de gotas ardiendo.
      • Resistencia al fuego: Es la propiedad de un elemento o sistema constructivo (no un material) de mantener algunas características especificas (capacidad de soportar cargas, integridad o aislamiento térmico) cuando sufren la acción del incendio durante un cierto período de tiempo. Como pueden ser:
        • Compartimentación y sellado de huecos: Previenen la propagación del fuego por todo el edificio.
        • Recorridos de evacuación: Proporcionan a las personas el tiempo necesario para reaccionar y evacuar el edificio.
        • Protección estructural: Impiden el colapso de la estructura portante del edificio.
        • Conductos de ventilación y extracción: Control de humos y ralentización de la propagación del fuego.
  • Protección Activa: Son las instalaciones y elementos que se pueden colocar en los edificios para detectar (detectores de humos), avisar (alarmas sonoras y acústicas), extinción (rociadores de agua) y medios auxiliares. 
Como conclusiones para la "reacción al fuego de los materiales", se deberían tener en cuenta:
  • A ser posible que se instalen protecciones pasivas, ya que no necesitan prácticamente mantenimiento posterior.
  • Algunas protecciones activas son muy económicas y su instalación evitan gran cantidad de incendios (Como los detectores de humos en las viviendas. -¿Para cuándo su instalación obligatoria en los edificios existentes?-).
  • Aplicación correcta del Código Técnico del Edificio y Real Decreto 842/2013, no sólo en edificios de nueva construcción, también en las obras de rehabilitación
2ª Ponencia.- "La vulnerabilidad frente al incendio de los edificios en reforma":
Esta ponencia es la que más nos puede afectar directamente a nuestro colectivo, máxime cuando se realicen obras de rehabilitación. Pero desgraciadamente es un  tema que no suele figurar en casi ningún proyecto o presupuesto de los que se realizan, ni siquiera en las condiciones para conceder las licencias de obras.  Están presentes las obras, las medidas de seguridad, tanto colectiva como individual, la accesibilidad, la retirada de residuos, pero... sobre la posibilidad de un incendio, nada de nada. ¡Habrá que empezar a pedirlo! 

Con el objetivo de reducir el riesgo de incendio en las obras de rehabilitación se debería:
  • Evitar las situaciones que favorecen su inicio y desarrollo.
  • Dotarnos de sistemas o instalaciones que nos permitan defendernos en el caso de que ocurra.
  • Ser conscientes que estamos ante instalaciones de seguridad y no de confort.
Las reformas/rehabilitaciones que se realizan en nuestros edificios pueden ser:
  • Totales: Solo se conserva la estructura.
  • Parciales de mejora de: Fachadas, cubiertas, accesibilidad y evacuación, interiores de planta, instalaciones, etc.
  • Desde el punto de vista organizativo:
    • Con el edificio operativo o con usuarios
    • Con el edificio sin actividad o sin usuarios.
Cómo los incendios pueden afectar tanto a las personas como a los bienes, debemos tener muy presente  el tema desde el punto de vista del seguro. Que aunque es un riesgo de probabilidad relativamente baja, puede producir efectos elevados. 
Lo primero a tener en cuenta en toda obra que se realice es que, normalmente, el seguro que se tiene en las Comunidades de Propietarios no cubre los riesgos derivados de éstas. Deberemos hacer un seguro independiente para cubrir estos riesgos. Seguro que suele ser bastante económico en comparación con el costo de las obras a realizar. (En muchos casos no llegará al 1,50% del costo total de las obras).

El ponente nos informo de varios incendios producidos en edificios emblemáticos, tanto en España como
en otros paises. Destacando que, a veces operaciones habituales sin incidencia pueden producir graves daños: En el Teatro Liceo de Barcelona, la chispa de un soplete para unas soldaduras en la boca  del escenario desencadenó la tragedia. O la chispa de otro soplete utilizado en la impermeabilización de la cubierta del Palacio de Deportes de Madrid, se comió el Palacio. O la colilla de un  cigarro en un  despacho parece que fue la causa del incendio Winsor de Madrid. 

En otros casos han sido puertas cortafuego que no cerraban correctamente, o estaban atrancadas para permitir el paso más cómodo. Sistemas de ventilación mal diseñados, o carecían de sistemas de alarma audibles para los usuarios del edificio. 

En algunos casos los rociadores y los detectores de humos han conseguido evitar que el fuego se propagase. Los rociadores en España son obligatorios desde 2007 pero solo para los edificios en altura y no es una reglamentación retroactiva. Ni siquiera los edificios anteriores a 2007 cumplen con las exigencias del Código Técnico de la Edificación por lo que presentan grandes riesgos para la seguridad de bienes y personas.

¿A qué se debe el aumento de vulnerabilidad a los riesgos de incendio de los edificios que se rehabilitan? Las causas pueden ser muchas y variadas, pero las más comunes son:
  • La mayor carga de combustible susceptible de arder y que proceden de:
    • Embalajes de plástico y de cartón de los materiales y equipos a instalar.
    • Herramienta, materiales y nuevos equipos que se usan o instalan 
  • La realización de "trabajos en caliente": El uso de radiales, soldaduras, sopletes, etc.
  • Mayor grado de inseguridad que en circunstancias normales por:
    • La convivencia simultánea de instalaciones contra incendios antiguas, inexistentes, inoperativas y las que se van desmontando.
    • Las nuevas instalaciones en ejecución que no estén operativas aún.
¿Cuales serían las medidas que se tendrían que adoptar para disminuir los riesgos de incendios en las múltiples reformas parciales que se ejecutan o se van a ejecutar en nuestros edificios?
  • Mantener el orden y la limpieza en el lugar de trabajo. Evitando la suciedad, la acumulación de papel y cartón, u otros materiales y líquidos susceptibles de originar llamas.
  • Implantar protocolos y permisos de realizar fuegos, que conllevan una mayor vigilancia y medidas adicionales de extinción manuales permanentes.
  • Realizar e implantar Planes de Ejecución, que incluyan procedimientos de trabajo  concretos y Planificaciones, para aminorar los tiempos de desconexión y conexión de las nuevas instalaciones, mantenimientos operativos, durante la reforma, fundamentalmente en lo relativo a: 
    • Los grupos de presión contra incendios.
    • Los sistemas de extinción manuales, como extintores, BIES, columna secas
    • Los sistemas de extinción automáticos (rociadores). 
  • En la fase de solicitud de ofertas para realizar las obras, detallar y valorar correctamente todas las medidas que sean necesarias, para realizarlas manteniendo operativos los sistemas al máximo.
  • Aumentar y valorar la vigilancia adicional que sea precisa.
Como conclusiones para "La vulnerabilidad frente al incendio de los edificios en reforma", se deberían tener en cuenta:
  • Acciones en los edificios en rehabilitación:
    • Mejorar el control y los procedimientos de los trabajos en caliente
    • Mejorar la limpieza en las zonas de trabajo y evitar la acumulación de cargas de fuego, innecesarias.
    • Mantener durante la reforma, la mayor operatividad posible de los sistemas de PCI
    • Formar y adiestrar al personal de las reformas, en los sistemas de extinción manuales, para que sepan manejar y actuar en caso de incendios, permitiendo que las intervenciones sean rápidas, utilizando los sistemas de extinción manuales apropiados.
    • Aumentar la vigilancia.
  • En cuanto a los sistemas de PCI:
    • Comprender que disponer de sistemas ineficaces e inoperativos, es más perjudicial que no disponer de ellos, y además agravan las consecuencias del incendio de manera exponencial.
    • La fiabilidad de los sistemas y medidas, es vital para salvar vidas y bienes, siendo esencial su correcto mantenimiento, los chequeos rutinarios, así como las inspecciones (Art. 22 del RD 513/2017 y RD 2267/2004).
  • Detectores de humos obligatorios, en las viviendas existentes, ¡¡YA!!

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